Frente a los constantes golpes en el bolsillo por el alza de los combustibles, una revolución tecnológica se abre paso en el asfalto nacional. Sin cables ni largas esperas de carga, los motores híbridos conquistan a los conductores locales, con OMODA & JAECOO consolidándose entre los grandes protagonistas de esta transformación.
Hay un instante cotidiano que define la relación de las familias chilenas con sus automóviles: la mirada reflexiva frente al marcador de la estación de servicio mientras la cuenta no para de subir. En un país donde el costo de la vida exige inteligencia financiera, el automóvil ya no puede ser solo un símbolo de estatus o transporte; debe ser, ante todo, una herramienta de eficiencia.
Es en esa búsqueda de equilibrio donde la tecnología ha encontrado un terreno fértil. Las cifras del último informe de la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC) confirman una tendencia clara: los chilenos están abrazando la electrificación, y lo hacen con pragmatismo. En ese escenario, la alianza OMODA & JAECOO ha dado un golpe sobre la mesa al posicionarse en septiembre dentro del top 3 de las marcas más vendidas de híbridos convencionales en el país, capturando un 11,8% del mercado en ese segmento tras comercializar 167 unidades.
Un salto del 29,5% respecto al mes anterior que no es fruto del azar, sino la respuesta a una promesa atractiva: la libertad de un motor a gasolina combinada con la eficiencia de la energía eléctrica, sin la ansiedad de buscar un enchufe.
La sinfonía del “Super Hybrid System”: Eficiencia sin ataduras
Para quien se sienta tras el volante, la magia del vehículo híbrido autorrecargable reside en su invisibilidad. No hay cables que desenredar ni estaciones de carga que planificar. La transición entre la propulsión a gasolina y la fuerza silenciosa del motor eléctrico ocurre de forma imperceptible, transformando las frenadas de la congestión urbana en energía pura para el siguiente arranque.
Con el OMODA C5 SHS-H liderando el impulso en la categoría de los SUV, la tecnología Super Hybrid System (SHS) ha demostrado que la electrificación puede ser tan versátil como la vida diaria exige.
“Con el alza de las bencinas, la eficiencia se ha vuelto una prioridad para las familias. Los vehículos híbridos cobran especial relevancia porque permiten reducir el consumo y mantener la versatilidad que las personas necesitan”, explica Joaquín Macho, Product Manager de la firma en Chile.

Entre enero y septiembre, la marca ya suma cerca de un millar de vehículos electrificados en las calles chilenas, repartidos entre híbridos convencionales, enchufables y 100% eléctricos, reflejando el dinamismo de un mercado híbrido que ha crecido un impresionante 61,3% en comparación al año anterior.
De las autopistas chilenas a las pruebas en China
Mientras en Chile el público adopta con entusiasmo estos modelos, en la sede global de la compañía en Wuhu, China, la visión del futuro automotriz ya se pone a prueba en condiciones extremas. Durante el International User Summit 2026, los nuevos OMODA C4 SHS-H y OMODA C5 NEXT SHS-H enfrentaron el Super Hybrid Marathon, un desafío que llevó sus baterías y motores al límite a través de congestionadas calles urbanas, veloces autopistas y exigentes pasos de montaña.
En el mismo escenario, el debut mundial del OMODA X insinuó hacia dónde camina la industria: interacción por voz fluida sin palabras de activación y sistemas de visión nocturna por imagen térmica capaces de “ver” peligros a 90 metros en medio de la oscuridad.

El horizonte 2027: Más opciones para la ruta
El viaje de la electrificación apenas comienza. De cara al 2027, OMODA & JAECOO ya prepara el desembarco en Chile del OMODA C4 y la versión renovada del C5 en variantes de nuevas energías.
El automóvil en Chile está cambiando de piel. Ya no se trata solo de caballos de fuerza o de diseños deslumbrantes, sino de la inteligencia con la que devora cada kilómetro. En esa carrera por un andar más limpio, silencioso y económico, la tecnología híbrida ha dejado de ser una promesa de futuro para convertirse en la solución más lógica del presente.